Del Potro no pudo con Djokovic en la la final del Abierto de Estados Unidos

Djokovic se llevó el trofeo por haber ganado la final. La Torre de Tandil se llenó de mimos de los argentinos y también de los americanos, “su” público.

Por la lluvia que caía en Nueva York, la final del Abierto de Estados Unidos se jugó con el techo cerrado en el estadio Arthur Ashe. Esto potenció los gritos de los argentinos, con una acústica particular. “La banda del salamín” -los amigos de Delpo- y el resto de la gente que se acopló le pusieron calor y color a una final inédita e inolvidable. El trofeo y el número tres del ranking mundial quedaron en las manos del serbio Novak Djokovic. Pero el torneo de la gente lo ganó Juan Martín Del Potro por amplia demolición.

Es local Delpo en Queens. El público lo tiene como favorito. Cada vez que juega, Flushing Meadows se transforma en el escenario de un mini Mundial. Los 14 amigos de Tandil y Buenos Aires que lo acompañaron durante estas dos semanas fueron la “barra oficial” del argentino.

Ex compañeros de colegio desde los cinco años, “los revoltosos” -como los definió la Torre de Tandil– lo alentaron en todo momento. Y, a pesar de la derrota, fueron a pasar un momento en la intimidad a algún lugar de Brooklyn, como después del triunfo por abandono frente a Rafael Nadal.

“¡Y pegue, Delpo, pegue!”; “¡Deeeeelpooo, Deeeeelpooo!”; “¡Ponga huevo, Delpo, ponga huevo!”; “¡Soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar!”; y “Vamos, Delpo, que vos sos el campeón”. Esos fueron algunos de los cantitos y de las frases lanzadas al aire que motivaron al tenista nacido hace 29 años en Tandil. Pero, quedó claro, ante el frío cirujano que es Djokovic, el aliento de afuera no pudo torcer la historia.

Algunos revolearon camisetas de la Selección argentina. Ubicados en uno de los palcos del primer piso, a la izquierda de donde estaba la cámara principal de la televisión, no pasaron inadvertidos en ningún momento.

A ellos se les sumaron otros argentinos vestidos de celeste y blanco. Y también los estadounidenses, como -increíblemente- la actriz Meryl Streep, que festejó los puntos conseguidos por Delpo como la fanática más

“Vamos!!! Meryl es nuestra”, tuiteó la actriz Carla Peterson. Otro escribió que con Meryl alentándolo en la tribuna “Delpo ya ganó”. Y un tercer usuario comparó al US Open como “la Libertadores del tenis” por el color y pasión que tuvo esta gran final.

Hubo momentos de ovación para los dos gigantes que desplegaron un tenis exquisito. Pero en el segundo set el serbio mostró la hilacha y se calentó con el público, enojado porque alentaban exclusivamente a Delpo.

Hasta canchereó Nole en algún momento sobrando al tandilense con un puño agitado más de la cuenta o un gesto fuera de lugar entre dos que se consideran amigos en el circuito. Y el consuelo final de uno hacia el otro lo demuestra.

En la cancha se vio a un Djokovic pegarle un tremendo pelotazo al piso de la bronca cada vez que escuchaba un grito de aliento para Delpo. Y hasta insultó y se peleó con los espectadores, reclamando que gritaron por él cada vez que el argentino recibía una ovación.

Al final, hubo lágrimas del argentino, consuelo del serbio y ovación de la gente. Esta vez, para los dos.

fuente: clarin

Dejá tu comentario

INTERESANTE

40 AÑOS RADIO NACIONAL JACHAL

El medio pionero del departamento de Jáchal, festejó sus 40 años como comunicadores sociales y lo celebró a lo grande. A un día después de ...